La Comisión Nacional del Agua, a través del Servicio Meteorológico Nacional, alertó sobre la llegada de la primera onda de calor de la temporada, la cual comenzará a sentirse a partir del jueves 26 de febrero. Luego de varios días marcados por el descenso de temperaturas ocasionado por el Frente Frío Número 37, el panorama climático dará un giro drástico con un incremento significativo en los valores máximos.
Según el reporte más reciente, las temperaturas podrían alcanzar hasta los 45 grados Celsius en diversas regiones del país. Las zonas con mayor impacto por el calor extremo serán el norte y centro de Baja California Sur, el oeste de Durango, el centro de Jalisco y Guerrero, así como el centro y oriente de Oaxaca. La autoridad meteorológica advirtió que estas condiciones persistirán hasta el domingo 1 de marzo.
En estados como Sonora, Sinaloa, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, los termómetros podrían marcar entre 40 y 45 grados, mientras que en entidades como San Luis Potosí, Querétaro, Hidalgo, Nayarit, Colima, Michoacán, Chiapas y otras regiones del occidente y sur del país se esperan máximas de entre 35 y 40 grados. Para la Península de Yucatán, incluyendo Campeche, Yucatán y Quintana Roo, se estiman temperaturas que oscilarán entre los 30 y 35 grados Celsius.
Ante este escenario, las autoridades recomendaron a la población mantenerse bien hidratada, usar ropa ligera de colores claros y evitar la exposición prolongada al sol, especialmente en las horas de mayor radiación. También se hizo un llamado a poner especial atención en niñas, niños y personas adultas mayores, quienes son más vulnerables a los efectos del calor intenso. Además, se sugirió evitar el consumo de alimentos en la vía pública para prevenir riesgos sanitarios derivados de su descomposición.
Aunque el calor dominará gran parte del territorio, en zonas serranas del norte aún se registrarán temperaturas mínimas bajo cero con presencia de heladas, particularmente en Chihuahua y Durango. Asimismo, se pronostican rachas de viento fuertes en estados del norte y sureste, oleaje elevado en la costa de Tamaulipas y lluvias aisladas en entidades del occidente y sur del país, lo que refleja un contraste climático marcado en distintas regiones de México.