Los ataques militares volvieron a sacudir Ucrania durante la madrugada de este jueves, cuando fuerzas rusas lanzaron una serie de misiles balísticos contra Kiev y otras regiones del país. Las autoridades ucranianas informaron de al menos cuatro personas fallecidas y decenas de heridos en distintos puntos del territorio, en una nueva escalada que mantiene en alerta a la población y a los servicios de emergencia. La ofensiva se produjo en un momento en que también existen contactos diplomáticos para intentar reactivar las conversaciones entre Moscú, Kiev y Washington.
En la capital ucraniana, los ataques se prolongaron durante varias horas y provocaron daños en edificios residenciales, instalaciones energéticas, una estación ferroviaria, centros comerciales y parte de la infraestructura del metro. El presidente Volodímir Zelenski señaló que los bombardeos afectaron a 12 regiones y que entre las personas lesionadas había cinco menores de edad. Las autoridades locales y los equipos de rescate trabajaron para atender a los afectados, evaluar los daños materiales y revisar las zonas impactadas por los proyectiles.
La región de Járkov también registró consecuencias graves. En la localidad de Lozova, un ataque contra un mercado dejó dos mujeres muertas y numerosas personas heridas, de acuerdo con las autoridades regionales. Estos hechos se sumaron a otros impactos reportados en el territorio ucraniano, mientras crece la preocupación por la seguridad de la población civil ante la continuidad de las operaciones militares. Los daños en instalaciones relacionadas con el suministro energético también representan un desafío adicional ante la proximidad de los meses más fríos del año.
En paralelo, Rusia aseguró que sus sistemas de defensa aérea interceptaron 808 drones ucranianos durante la noche, incluidos cientos que, según el alcalde de Moscú, se dirigían hacia la capital rusa. Los reportes oficiales indicaron que dos personas resultaron heridas en territorio ruso y que algunos aeropuertos suspendieron temporalmente sus operaciones por motivos de seguridad. Como ocurre con los informes emitidos por las partes involucradas en el conflicto, las cifras y los detalles operativos corresponden a declaraciones oficiales que no necesariamente han sido verificados de manera independiente en su totalidad.
La nueva ofensiva coincide con señales diplomáticas que todavía no se han traducido en un calendario concreto para retomar las negociaciones trilaterales. El presidente ruso, Vladímir Putin, habría aceptado en principio reanudar los contactos con Ucrania y Estados Unidos, después de reunirse con el enviado estadounidense Steve Witkoff. Sin embargo, las posiciones de los gobiernos continúan alejadas y Zelenski ha insistido en que se necesita una reunión directa entre los líderes para avanzar hacia un acuerdo. La intensificación de los ataques mantiene la incertidumbre sobre las posibilidades de una salida negociada a la guerra.