Un ataque con un dron contra un autobús de pasajeros dejó cinco personas muertas y al menos siete heridas este miércoles 16 de septiembre en el sureste de Ucrania, en una zona próxima a la línea del frente, de acuerdo con información proporcionada por las autoridades regionales y reportada por Reuters. El incidente ocurrió en las inmediaciones de Nikópol, en la región de Dnipropetrovsk, ciudad situada frente a territorio bajo ocupación rusa al otro lado del río Dniéper y que ha sido afectada de manera recurrente por ataques durante la guerra.
El gobernador regional Oleksandr Hanzha informó que el vehículo transportaba pasajeros cuando fue alcanzado por el ataque. La información difundida posteriormente mostró imágenes del autobús con importantes daños, mientras que autoridades ucranianas señalaron que entre las víctimas había cuatro hombres y una mujer. Los servicios de emergencia y las autoridades locales atendieron a los sobrevivientes, mientras continuaban las labores relacionadas con el lugar del impacto y la evaluación de los daños provocados por el dron.
El ataque contra el autobús se produjo dentro de una jornada en la que también se reportaron incidentes contra otros medios de transporte. Reuters informó que un tren de pasajeros fue alcanzado en la región de Mykolaiv, aunque las 168 personas que viajaban a bordo, entre pasajeros y personal, pudieron ser evacuadas sin que se reportaran víctimas mortales en ese caso. Otro ataque afectó además una locomotora en Kovel, de acuerdo con información recogida por Associated Press, en un contexto de ataques continuos contra infraestructura de transporte ucraniana.
Las autoridades ucranianas han señalado que los ataques contra carreteras y ferrocarriles están afectando una infraestructura especialmente importante para la población civil. Debido a que el tráfico aéreo comercial permanece suspendido desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en 2022, los autobuses y trenes tienen un papel fundamental para el traslado de personas dentro del país. Funcionarios ucranianos sostienen que los ataques contra estos sistemas buscan afectar la movilidad y el funcionamiento de la infraestructura civil; Rusia, por su parte, ha negado de manera general que sus fuerzas tengan como objetivo deliberado a la población civil.
El episodio ocurre mientras continúan los intercambios de ataques con drones y misiles entre Rusia y Ucrania en distintas regiones. La jornada también incluyó reportes de ataques sobre infraestructura energética y otros objetivos, mientras ambos gobiernos continúan intercambiando acusaciones sobre las acciones militares. En el caso del autobús atacado cerca de Nikópol, las autoridades ucranianas atribuyeron el lanzamiento a Rusia y condenaron el hecho; hasta el momento de los reportes consultados no había una respuesta rusa específica sobre este incidente.