Una nueva medida en materia de telecomunicaciones ha comenzado a generar atención entre millones de usuarios, al establecer la obligación de registrar las líneas de telefonía móvil mediante el llamado Padrón de Telefonía Móvil. Esta iniciativa busca reforzar los mecanismos de seguridad y control, solicitando que cada número telefónico esté vinculado directamente con la identidad de su titular a través de la CURP.
El padrón se sustenta en disposiciones de la Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión, con el objetivo de reducir delitos como extorsión y secuestro, los cuales suelen originarse mediante llamadas telefónicas. Bajo este esquema, las autoridades pretenden que cada línea esté asociada a una persona plenamente identificada, facilitando así el rastreo de actividades ilícitas y el uso indebido de múltiples números.
La implementación de esta regulación comenzó tras su publicación en el Diario Oficial de la Federación, dando paso posteriormente a una fase piloto coordinada por la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones. Este proceso inicial permitió establecer los lineamientos que ahora deberán seguir tanto las compañías telefónicas como los usuarios, marcando el inicio formal de su aplicación a nivel nacional.
En este contexto, Telcel informó que, a partir de enero de 2026, todos sus clientes deberán cumplir con este registro al momento de contratar o mantener activa una línea. Asimismo, estableció como fecha límite el 30 de junio de 2026 para completar el proceso, el cual podrá realizarse tanto de manera presencial en centros de atención como a través de un enlace digital habilitado por la empresa.
Para completar el trámite, los usuarios deberán presentar documentación oficial vigente, como credencial para votar, pasaporte o CURP biométrica, además de proporcionar datos personales como nombre completo y CURP certificada. En caso de optar por el registro en línea, se añadirá un paso adicional que consiste en una validación biométrica mediante una fotografía tipo selfie, la cual será comparada con la identificación oficial para confirmar la identidad del titular.
Con esta serie de requisitos, las autoridades buscan consolidar un sistema que permita mayor control sobre el uso de la telefonía móvil en el país, aunque la medida también ha generado cuestionamientos entre usuarios respecto a la privacidad y el manejo de datos personales. Mientras tanto, el registro se perfila como un proceso obligatorio cuyo incumplimiento podría derivar en la cancelación de las líneas.